Hoy toca una pequeña excursión. Recorreremos una de las rutas catalogada dentro de la red de senderos, con la denominación de ruta de San Pascual.
El recorrido
comienza en la pedanía de Orito, situada a unos cuatro kilómetros de Monforte
del Cid, municipio del que depende, y que está formada por un grupo de casas y
chalets levantados alrededor del convento de frailes menores capuchinos.
El primer tramo del camino discurre por la vía asfaltada
que, con el nombre de Avenida de la Cueva, llega hasta un cruce donde un mural
de mosaico nos señala el inicio de la ruta propiamente dicha y las posibles
alternativas del recorrido.
El camino, de momento llano,
discurre a lo largo de un muro de piedra de mampostería donde están incrustados
varios pequeños mosaicos con frases en honor de San Pascual. Tras andar unos
170 metros llegamos al siguiente cruce, donde en un cartel se nos indica,
a la derecha una pista asfaltada para vehículos y a la izquierda otra
pista asfaltada para los "viandantes", que a unos 400 metros
se convertirá en un sendero de tierra y piedras. Comprobaremos que se trata de
un sendero bastante abrupto y con una gran pendiente sobretodo en el último
tramo de subida a la cueva de San Pascual.
Avanzamos unos metros hasta
encontrarnos con la ladera de la sierra de San Pascual, y aquí es donde la ruta
se presenta con una cuesta de una gran inclinación, ya que en una distancia en
proyección horizontal de unos 110 m tendremos que ascender 46 metros, o sea una
pendiente del 42% y por un sendero pedregoso que sube sin apenas zigzagueos.
Este esfuerzo de la subida tiene
su recompensa al llegar, puesto que ante nosotros se abre una magnífica vista
de todo el contorno, con el mar al fondo. La cima del monte donde se encuentra
la cueva que servía a San Pascual como refugio y lugar de meditación, se ha
acondicionado formando una zona pavimentada donde se ubica una construcción
para ofrendas y otro recinto junto a la cueva, que nos ofrece asientos para
reposar a cubierto de las inclemencias del tiempo. También existe una fuente de
agua corriente, que es de suponer que en verano será de gran utilidad.
Si hay buena visibilidad podremos
apreciar las poblaciones de Aspe, Monforte, Novelda, San Vicente, Agost y
Alicante, entre otras.
Pero ya que estamos aquí hagamos algo de historia sobre el santo que
dio nombre y fama al lugar.
Pascual Baylón y Yubero nace en el pueblo zaragozano de Torrehermosa, el 16 de mayo de 1540, de familia campesina y humilde. Al nacer el día de la Pascua de Pentecostés recibe el nombre de Pascual. Realiza tareas de pastor desde los 7 hasta los 24 años, primero en su tierra natal y posteriormente por tierras de Albacete y Alicante.
Pascual Baylón y Yubero nace en el pueblo zaragozano de Torrehermosa, el 16 de mayo de 1540, de familia campesina y humilde. Al nacer el día de la Pascua de Pentecostés recibe el nombre de Pascual. Realiza tareas de pastor desde los 7 hasta los 24 años, primero en su tierra natal y posteriormente por tierras de Albacete y Alicante.
En tierras levantinas ejerce de pastor para un vecino de Monforte del
Cid y posteriormente para otro de Elche. Con su ganado frecuenta la pedanía de
Orito donde los frailes franciscanos estaban fundando un convento. Allí
frecuenta la iglesia de la Virgen de Loreto (la denominación de Virgen de Orito
será posterior). Pide ser admitido como fraile pero es rechazado en un primer intento.
Finalmente toma los hábitos en Elche, el 2 de febrero de 1564, y un año después
profesa en Orito. Como fraile sin estudios desempeñará tareas humildes y
ejercerá como limosnero. Gran devoto del sacramento de la Eucaristía tendrá
episodios de éxtasis en los que ve a Jesucristo durante la consagración de la
Hostia. Los últimos años los pasó en Villarreal de Castellón, donde
curiosamente fallece el mismo día de Pentecostés, el 17 de mayo de 1592. En
1690 fue canonizado.
La romería en honor del santo se celebra en la semana del día de su fallecimiento y es muy popular en toda la zona del medio Vinalopó y Alicante.
La romería en honor del santo se celebra en la semana del día de su fallecimiento y es muy popular en toda la zona del medio Vinalopó y Alicante.
Tras la visita al santo seguimos con el recorrido, con el objetivo de
subir hasta el punto más alto de la sierra de San Pascual, que se confunde con
la cercana sierra de las Águilas.
El sendero arranca junto al edificio de las ofrendas y a lo largo del
mismo existen marcas en piedras y árboles, junto con algunos postes
indicativos, que servirán de ayuda para no perderse, si bien en el camino de
regreso a Orito y ante las interminables subidas y bajadas de un sendero,
optaremos por descender por una vaguada.
En los folletos editados por la Generalitat Valenciana y el
Ayuntamiento de Monforte del Cid, se hace referencia a una sabina monumental perfectamente
señalizada en el camino. Lo cierto es que aunque pretendíamos verla, no lo
conseguimos, supongo que por un despiste o que no era tan monumental.
La senda para subir al pico de San Pascual no se encuentras señalizada,
lo que no se echa en falta, ya que lo despejado del monte, su altura y la
presencia del hito con el vértice geodésico nos permite orientarnos con
facilidad. La subida es un tanto fatigosa y el que escribe, que ya no está
demasiado en forma, tiene que hacer varias paradas para tomar aliento.
En todo el trayecto el viento sopla con fuerza, si bien al no ser de
frente no dificulta demasiado la subida. Ya en la cima del monte, a 555 metros
de altitud, el ventarrón nos impedirá tomar las fotos con tranquilidad. La
panorámica que se nos ofrece es magnífica, pudiendo apreciar con amplitud las
comarcas de L'Alacantí y el medio Vinalopó.
Regresamos por un sendero limitado por piedras con múltiples subidas y
bajadas y entre pinares y arbustos. En zonas de pendientes pronunciadas existen
escalones formados con traviesas de ferrocarril. Descendemos por una vaguada
para ganar tiempo y llegamos de nuevo a la pedanía de Orito, tras 2 horas y
tres cuartos, tiempo en el que habremos recorrido unos 11 kms.



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