jueves, 2 de enero de 2020

Senderismo por Orito



Hoy toca una pequeña excursión. Recorreremos una de las rutas catalogada dentro de la red de senderos, con la denominación de ruta de San Pascual.
El recorrido comienza en la pedanía de Orito, situada a unos cuatro kilómetros de Monforte del Cid, municipio del que depende, y que está formada por un grupo de casas y chalets levantados alrededor del convento de frailes menores capuchinos.
El primer tramo del camino discurre por la vía asfaltada que, con el nombre de Avenida de la Cueva, llega hasta un cruce donde un mural de mosaico nos señala el inicio de la ruta propiamente dicha y las posibles alternativas del recorrido.
 
El camino, de momento llano, discurre a lo largo de un muro de piedra de mampostería donde están incrustados varios pequeños mosaicos con frases en honor de San Pascual. Tras andar unos 170 metros llegamos al siguiente cruce, donde en un cartel se nos indica,  a la derecha una pista asfaltada para vehículos y a la izquierda otra pista asfaltada para los "viandantes", que a unos 400 metros se convertirá en un sendero de tierra y piedras. Comprobaremos que se trata de un sendero bastante abrupto y con una gran pendiente sobretodo en el último tramo de subida a la cueva de San Pascual.
Avanzamos unos metros hasta encontrarnos con la ladera de la sierra de San Pascual, y aquí es donde la ruta se presenta con una cuesta de una gran inclinación, ya que en una distancia en proyección horizontal de unos 110 m tendremos que ascender 46 metros, o sea una pendiente del 42% y por un sendero pedregoso que sube sin apenas zigzagueos.
Este esfuerzo de la subida tiene su recompensa al llegar, puesto que ante nosotros se abre una magnífica vista de todo el contorno, con el mar al fondo. La cima del monte donde se encuentra la cueva que servía a San Pascual como refugio y lugar de meditación, se ha acondicionado formando una zona pavimentada donde se ubica una construcción para ofrendas y otro recinto junto a la cueva, que nos ofrece asientos para reposar a cubierto de las inclemencias del tiempo. También existe una fuente de agua corriente, que es de suponer que en verano será de gran utilidad.

Si hay buena visibilidad podremos apreciar las poblaciones de Aspe, Monforte, Novelda, San Vicente, Agost y Alicante, entre otras.
Pero ya que estamos aquí hagamos algo de historia sobre el santo que dio nombre y fama al lugar.
Pascual Baylón y Yubero nace en el pueblo zaragozano de Torrehermosa, el 16 de mayo de 1540, de familia campesina y humilde. Al nacer el día de la Pascua de Pentecostés recibe el nombre de Pascual. Realiza tareas de pastor desde los 7 hasta los 24 años, primero en su tierra natal y posteriormente por tierras de Albacete y Alicante.
En tierras levantinas ejerce de pastor para un vecino de Monforte del Cid y posteriormente para otro de Elche. Con su ganado frecuenta la pedanía de Orito donde los frailes franciscanos estaban fundando un convento. Allí frecuenta la iglesia de la Virgen de Loreto (la denominación de Virgen de Orito será posterior). Pide ser admitido como fraile pero es rechazado en un primer intento. Finalmente toma los hábitos en Elche, el 2 de febrero de 1564, y un año después profesa en Orito. Como fraile sin estudios desempeñará tareas humildes y ejercerá como limosnero. Gran devoto del sacramento de la Eucaristía tendrá episodios de éxtasis en los que ve a Jesucristo durante la consagración de la Hostia. Los últimos años los pasó en Villarreal de Castellón, donde curiosamente fallece el mismo día de Pentecostés, el 17 de mayo de 1592. En 1690 fue canonizado.
La romería en honor del santo se celebra en la semana del día de su fallecimiento y es muy popular en toda la zona del medio Vinalopó y Alicante.
Tras la visita al santo seguimos con el recorrido, con el objetivo de subir hasta el punto más alto de la sierra de San Pascual, que se confunde con la cercana sierra de las Águilas.
El sendero arranca junto al edificio de las ofrendas y a lo largo del mismo existen marcas en piedras y árboles, junto con algunos postes indicativos, que servirán de ayuda para no perderse, si bien en el camino de regreso a Orito y ante las interminables subidas y bajadas de un sendero, optaremos por descender por una vaguada.
En los folletos editados por la Generalitat  Valenciana y el Ayuntamiento de Monforte del Cid, se hace referencia a una sabina monumental perfectamente señalizada en el camino. Lo cierto es que aunque pretendíamos verla, no lo conseguimos, supongo que por un despiste o que no era tan monumental.
La senda para subir al pico de San Pascual no se encuentras señalizada, lo que no se echa en falta, ya que lo despejado del monte, su altura y la presencia del hito con el vértice geodésico nos permite orientarnos con facilidad. La subida es un tanto fatigosa y el que escribe, que ya no está demasiado en forma, tiene que hacer varias paradas para tomar aliento.
En todo el trayecto el viento sopla con fuerza, si bien al no ser de frente no dificulta demasiado la subida. Ya en la cima del monte, a 555 metros de altitud, el ventarrón nos impedirá tomar las fotos con tranquilidad. La panorámica que se nos ofrece es magnífica, pudiendo apreciar con amplitud las comarcas de L'Alacantí y el medio Vinalopó.
Regresamos por un sendero limitado por piedras con múltiples subidas y bajadas y entre pinares y arbustos. En zonas de pendientes pronunciadas existen escalones formados con traviesas de ferrocarril. Descendemos por una vaguada para ganar tiempo y llegamos de nuevo a la pedanía de Orito, tras 2 horas y tres cuartos, tiempo en el que habremos recorrido unos 11 kms.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Aporta tus comentarios